Yo preparé la port
orientation para mi equipo sobre este
puerto, cada profesor prepara un informe con info básica sobre uno o dos
puertos.
Así que ya conocía un poco lo que nos íbamos a encontrar,
pero la ciudad superó mis expectativas, y eso que ya eran altas.
La mayoría de pasajeros se fue a Sudáfrica a un parque
nacional que limita con Mozambique a los safaris. Pero los profesores nos
quedamos en Maputo.
Lo llamativo de la ciudad es que es una ciudad portuaria
de verdad, el puerto está en el mismo centro. A los 3 minutos andando del barco
ya estabas en la plaza de los héroes mozambiqueños, con mercados, la estación
de tren, y autobuses que vienen de todas partes del país. La plaza está
dominada por una gran escultura en memoria de los mozambiqueños que lucharon en
la I Guerra Mundial.
Hacía calor, las calles, como en la mayoría de países
llenas de tierra-polvo, plásticos volando, piedras, agujeros, coches, motos… y
gentes guapas con ropas estampadas en mil colores, música por todos lados
(coches, tiendas, casas), sonrisas, vendedores de cualquier cosa, el cielo azul
y el sol calentando.
La Baixa es la zona de la estación con los
mercados y el puerto, y después la ciudad va subiendo una colina y se esparce.
Llegamos a un centro de formación juvenil/tienda/taller y
ahí preguntamos a un señor por una casa de cambios, y dijo que nos acompañaba.
Desde el primer momento se le veía que no era el típico que te ayuda y luego te
pide dinero.
Llegamos a la casa de cambio y la cajera decía que sin
pasaporte no nos cambiaba dinero. Le explicamos que éramos del barco de la paz
(era el único crucero atracado en puerto, en la ciudad sabían que estábamos)
que no nos está permitido sacar el pasaporte bla bla, y nada. Al final
Faustino, que es como se llama el señor que nos acompañó, hizo una llamada y
alguien le trajo su pasaporte y cambió nuestro dinero con su pasaporte. Después
de este favor le invitamos a tomar algo y estuvimos buen rato hablando con él.
Bueno, hablaba conmigo y luego yo traducía al resto.
En Mozambique hablan portugués, así que yo me divertía
inventándome el portugués a través del español, y Faustino me hablaba en
portugués.
Después vino su secretaria al café y nos dijo que ella
nos acompañaba el resto de la mañana donde quisiéramos. Así que tuvimos guía
local gratis toda la mañana. Fuimos a correos, un edificio colonial de
azulejos, forja y plantas en el patio de luces. Después fuimos con ella a comer
a la feira popular, una feria de atracciones en un escampado con casetas de
restaurantes alrededor. Comimos guisos de carne con arroz, y un pollo a la
brasa buenísimo.
Después de ahí, la propietaria del restaurante Manila se ofreció
a llevarnos en coche al parque donde Peace Boat organizaba un evento cultural.
Fueron en coche pero keiko y yo preferimos ir a pie.
Nos despedimos de la secretaria (se me acaba de olvidar
su nombre) y fuimos caminando, al poco nos encontramos con el estadio nacional
y los pabellones deportivos. Escuchábamos música y decidimos entrar. Estaban
jugando a voleibol. Preguntamos a los que estaban al lado quien jugaba y
resulta que era el campeonato de los países del sur de África. Jugaban la
selección de Mozambique contra Zimbabue. Y los chicos con los que hablábamos
eran los jugadores del Zambia. Lo pasamos genial animando a Mozambique, con las
músicas que pinchaba el dj en el pabellón, la gente que animaba y bailaba. Ganó
Mozambique por cierto.
Seguimos la marcha hacia el parque y se me antojó un
café, y de pronto pum! cafetería italiana. Así que nos entró la risa y entramos
a tomar un café y un trozo de tarta de chocolate que estaba riquísima! Ese
barrio de camino al parque era de clase media-alta. Estaba el hospital, el
instituto de filmografía, colegios, cafeterías bonitas.
Llegamos al parque, que por cierto las señales de los
mapas del centro de la ciudad y las de ese parque estaban financiadas por
AECID.
En el parque ofrecían un evento cultural de intercambio
Japón -África. Vimos el ultimo concierto de AYE en colaboración con una escuela
de música de Maputo, y después sólo ellos que tocaron un jazz psicodélico muy
interesante.
Después del concierto me quedé un rato hablando con Mr Bra K., el director de African Young Ensemble.
Para cenar decidimos juntarnos Darren, Aurora, Chris,
Jewels, Alda, Keiko y Montse y nos fuimos al mercado do peixe. Era bastante caro así que hicimos cena liquida:
tres cervezas cada uno. Cerveza Mac-Mahon.
De ahí unos en taxi y Keiko, Chris y yo en un rickshaw (es una piaggio con un
carromato soldado, una motoreta). El tipo conducía y al mismo tiempo iba
cambiando de CD, un reggae buenísimo! Bajamos frente al cinema África porque al
lado está el bar África, queríamos bailar música en directo. Y esa noche había
sesión de micro abierto, o al menos era que estaban programados tres grupos.
Era una mezcla de afro-jazz-rock-folk muy divertida.
Después salieron tres bailarinas, madre mía como se movían!
Bajamos al puerto a pie y en las calles no había nadie,
sólo algún vagabundo y seguridades de las tiendas sentados haciendo la siesta
con la cara cubierta con mosquiteras (en Mozambique hay Malaria).
A la mañana siguiente fui con Cilla al mercado general a
comprar fruta, pan etc y después por La
Baixa a ver los puestos. Volvimos al
barco a dejar las bolsas de la compra y comí allí un bocata con tomate
restregao y sardinas de lata…que bueno me estuvo! Pan de verdad.
Por la tarde fuimos a una tienda de internet, pero como
yo no traigo ordenador, el chico de la tienda me dejó su portátil personal, y
nos puso unas sillas en el patio del bajo. Pero el internet en Mozambique es
tan lento, que no podía ni entrar al correo, tenías que esperar un mont’on,
as’i que skype imposible.
Para gastar los últimos Meticais, fuimos a la cafetería
continental a merendar una caracola de crema, y al barco. A las 21h Departure song, cervecitas y a dormir.
En este puerto subieron al barco tres African International Students nuevos,
Felix, Fernando y otra chica. Se bajan
en Ciudad del Cabo, allí dan una conferencia.

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